En la capital, un vecino con eléctrico hace ocho o diez kilómetros diarios y le sobra con enchufar dos veces por semana. En Loja hay mucha gente que hace ese kilometraje antes del desayuno: quien trabaja en Granada, quien baja a Málaga, quien se mueve por la comarca entre Huétor Tájar, Salar, Villanueva Mesía o Moraleda de Zafayona. Aquí el coche se usa.
La consecuencia práctica es que el cálculo se invierte. La pregunta deja de ser "¿qué cargador me pongo?" y pasa a ser "¿cuántos kilómetros tengo que reponer cada noche?". Y esa cifra sí determina el equipo, la potencia y la hora de arranque de la carga, mientras que en un uso urbano da prácticamente igual lo que montes.
Hagamos el número, que es sencillo y nadie lo explica. Un coche eléctrico medio gasta en torno a 18 kWh cada 100 kilómetros en carretera. Un punto doméstico de 7,4 kW entrega, redondeando, unos 7 kWh por hora de carga. Con las ocho horas del tramo nocturno barato, eso son unos 56 kWh: por encima de 300 kilómetros repuestos mientras duermes. Para el uso más exigente que se hace en esta comarca, sobra.
Ese cálculo tiene una conclusión que sorprende a mucha gente: no necesitas más potencia por vivir lejos. Lo que necesitas es que la carga esté bien programada y que la instalación esté bien hecha. Subir a 11 o 22 kW aquí es tan innecesario como en Granada capital, y encima exige suministro trifásico.
Donde sí cambia todo es en la dependencia. Un vecino de la capital que se quede sin batería tiene puntos públicos a mano y sale del apuro. Quien vive en Loja y no tiene dónde enchufar en casa está atado a una red de carretera que no controla: pensada para viajes, no para la rutina, y donde un punto ocupado te cuesta media hora de espera. Aquí el wallbox propio no es comodidad, es autonomía real.
La ciudad, además, mezcla dos parques de vivienda muy distintos: el casco antiguo en cuesta, con calles estrechas y cocheras difíciles, y los ensanches y urbanizaciones de la periferia, con adosados y parcelas donde instalar es cómodo. El presupuesto de uno y otro no se parece en nada.
La red es de e-distribución. El certificado eléctrico, su alta registral y las gestiones con la compañía entran en el encargo, y no cobramos desplazamiento por bajar al Poniente.
Aunque nuestra base de operaciones está en la capital, cubrimos el Poniente sin recargo: somos instaladores de cargadores de coche eléctrico para toda la provincia de Granada y bajamos a Loja con agenda propia.
La pregunta clave ¿Cuántos km haces al día?
Es lo primero que preguntamos. De ahí sale todo lo demás: potencia, horario de carga y si te conviene o no un equipo conectado.
El número Una noche = 300 km
Un 7,4 kW en las ocho horas baratas repone del orden de 300 kilómetros. Para el uso de esta comarca, va sobrado.
Sin recargo Bajamos con agenda propia
El Poniente no es una excursión: agrupamos trabajos por zona y no cargamos desplazamiento en el presupuesto.
Postventa Volvemos si hace falta
Instalar lejos obliga a hacerlo bien a la primera. Y si un día hay incidencia, el aviso entra igual que el de un cliente de la capital.