Y ahí está el asunto que define nuestro trabajo aquí. Un punto de recarga no es un electrodoméstico que enchufas: es una instalación fija que va a pedirle a tu vivienda varias horas seguidas de consumo continuado, algo que ninguna otra cosa de tu casa hace. Una instalación eléctrica que funciona sin problemas para la tele y el frigorífico puede no estar en condiciones de asumir eso.
Lo primero que miramos, y lo más importante, es la toma de tierra. En viviendas anteriores a los años setenta es frecuente que sea insuficiente o directamente que no exista, y sin una tierra en condiciones no se puede montar un punto de recarga: es el elemento del que depende que las protecciones actúen si algo va mal. No es una recomendación nuestra, es un requisito.
Lo segundo es el cuadro. Nos encontramos cuadros con muy pocos circuitos, sin diferencial o con uno solo para toda la casa, a veces con automáticos antiguos que ya no protegen lo que deberían. Un cargador exige su propio circuito con su magnetotérmico y su diferencial de 30 mA dedicados, y para colgarlo hace falta que el cuadro tenga sitio y sentido.
Lo tercero, y lo que menos se mira, es la derivación individual: el cable que va desde tu contador hasta el cuadro de la vivienda. En casas antiguas puede tener una sección corta para lo que hoy le vamos a pedir. Ese cable no se ve, va empotrado, y descubrirlo a mitad de obra es lo que convierte un presupuesto tranquilo en un disgusto.
Nada de esto significa que en una casa del casco de Baza no se pueda instalar. Se instala perfectamente, y lo hacemos. Significa que en esta ciudad la visita técnica no es un formalismo de vendedor: es el momento en que se decide si el presupuesto son ochocientos euros o son mil quinientos, y preferimos decírtelo antes de empezar y no con la pared abierta.
La otra Baza es la de los ensanches y las urbanizaciones de la periferia, con vivienda reciente, cuadros modernos y cochera propia. Ahí no hay nada que revisar y la obra se despacha en una mañana, igual que en cualquier municipio del cinturón.
La red de la comarca es de e-distribución. La emisión del certificado, su inscripción y lo que haya que tramitar con la compañía van dentro del encargo. Y subir al Altiplano no te lo cobramos aparte.
Subimos al Altiplano con regularidad: somos una empresa granadina dedicada solo a instalar puntos de recarga y agrupamos los trabajos de la comarca para que la distancia no te la cobre nadie.